domingo, 19 de septiembre de 2010


Cuando estaba por concebir a la que sería un día Sta Teresita del Niño Jesús, doctora de la Iglesia, Celia ya tenía 41 años, y las amistades aconsejaban no arriesgar tener otros hijos, porque su propia salud estaba muy minada. Pero esta pareja había aprendido tiempo atrás que la Providencia de Dios, si da más trabajo, ...da también las fuerzas para cumplir cabalmente lo que Dios pide de uno. Dice Celia: " Cuando medito (...) que en ese Dios he depositado toda mi confianza y he puesto en sus manos el cuidado de todos mis asuntos, tanto míos como de mi marido, no puedo dudar de que su divina Providencia mira con especial cuidado a sus hijos".

domingo, 29 de agosto de 2010


TERESITA HABLA DE SU FAMILIA:


"Durante toda mi vida, Dios ha querido rodearme de amor. Mis primeros recuerdos están impregnados de las más tiernas sonrisas y caricias... Pero si él puso mucho amor a mi lado, también lo puso en mi corazón, creándolo cariñoso y sensible. Y así, quería mucho a papá y a mamá…..,y les demostraba de mil maneras mi cariño"

domingo, 8 de agosto de 2010

Celia...


Nacida el 23 de diciembre de 1831 en Gandelain, en el Orne, María Celia Guerin era una mujer inteligente y una trabajadora infatigable.

Había desado ser religiosa, pero la superiora de l’Hotel-Dieu de Alençon la había desanimado claramente.

Decepcionada, aprende el oficio de encajera. Destaca en él tan rápidamente que, a los veinte años, se instala por su cuenta en la calle San Blas.

Trabaja, al principio, con su hermana mayor, María Luisa Dositea que pronto la abandonará par entrar en el monasterio de la Visitación de Le Mans. Sor María Dositea será, toda su vida, la consejera espiritual de Celia así como de su joven hermano, Isidoro Guerin, el niño mimado de la familia.

La encajera manejaba tan bien la pluma como la aguja. De manera muy viva le cuenta a su hermana visitandina, después a sus hijas mayores, pensionistas en Le Mans con su tía, los pequeños detalles de su vida cotidiana. Gracias a esta correspondencia conocemos detalles hermosos de la infancia de Teresa.

domingo, 25 de julio de 2010


Celia tenía una gran confianza en la Virgen María. Acude a la Madre de Dios en todos los acontecimientos de la vida. En sus manos pone a su familia, la vida de su hermano, la vida de sus hijos, los negocios, toda su existencia… La piedad mariana de Teresa tiene su origen en los sentimientos de esta gran mujer, su madre. La poesía de Teresa de Lisieux "¿Por qué te amo oh María?", síntesis de su experiencia de la Madre de Dios, tiene unos lazos profundos con los sentimientos maternos que vive en el hogar de Celia y Luís.

lunes, 19 de julio de 2010


El hogar de la familia Martín disfrutaba de una sana y profunda religiosidad. Luís y Celia no han sido elevados a los altares porque sean los padres de la Santa más grande los tiempos modernos. Conociendo en profundidad a esta pareja nos resulta más comprensible la figura de Teresa de Lisieux y su originalidad.

domingo, 11 de julio de 2010

12 DE JULIO: FIESTA DE CELIA Y LUIS!!!


Dios, fuente de todo amor,
Tú nos has dado en los bienaventurados esposos, los beatos Luis y Celia Martín,
un ejemplo de santidad vivida en su matrimonio.
Ellos guardaron la fe y la esperanza
en medio de las tareas y dificultades de la vida de cada día.
Educaron a sus hijos para que llegaran a ser santos.
Te pedimos que su testimonio de vida
sostenga a las familias en su camino cristiano.
Que la presencia de su reliquias entre nosotros esta noche,
nos ayude a caminar siempre haciendo tu voluntad.
Por Jesucristo nuestro Señor.


Amén.

jueves, 8 de julio de 2010


Esta primacía de Dios en la familia Martín da resultados concretos, no sólo mediante la oración, sino también por su estilo de vida: la fidelidad a las enseñanzas de la Iglesia Católica, el trabajo honesto, la justicia y la caridad en las mismas relaciones con los empleados, la regularidad participación en las peregrinaciones litúrgicos, y el compromiso de los movimientos católicos, especialmente para Luis Martín. Nos ilustra este por un solo punto que todavía nos reta en lo actual actual, es decir, la santificación del domingo. No había trabajo ese día. Dios tiene que ser atendidos primero. Y Zélie Martín parece que su esposo era aún más exigentes que en este punto: "Me digo:" Este es un hombre que nunca ha tratado de hacer una fortuna y cuando se puso de pie, su confesor le dijo que abriera la joyería el domingo hasta el mediodía. No quiso aceptar la licencia, prefiriendo perder grandes compradores Y, además, es rico. "Sólo puedo atribuir la facilidad con la que disfruta de algo más que una bendición especial, y su fiel observancia fruto del domingo." (FC 140)