“Estos nuevos beatos han acompañado y compartido, con su oración y su testimonio evangélico, el camino de su hija llamada por el Señor a consagrarse a Él sin reservas entre las paredes del Carmelo“, explicó el Papa desde el Santuario de Pompeya, cerca de Nápoles (Italia).
“Con su vida de matrimonio ejemplar han anunciado e Evangelio de Cristo -añadió el Papa hablando en francés–. Han vivido ardientemente su fe y la han transmitido en su familia y a su alrededor“.
“Que su oración común sea fuente de alegría y de esperanza para todos los padres y todas las familias”, deseó.
El ejemplo de amor de los nuevos beatos el Papa lo sintetizó con una expresión escrita por su hija: “En el corazón de la Iglesia, mi madre, seré el amor“.
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