viernes, 26 de diciembre de 2008

HIJOS : Celia habla de Elenita




Los hermanos de Tere
que fallecieron antes de nacer :

María Elena Martin, nace el 13 de octubre de 1864.
Al nacer tenía su salud períodos de decadencia. Bien pronto habían de aparecer los primeros síntomas de la enfermedad que había de llevarla al sepulcro. Se vieron obligados a buscar nodriza para su alimentación; las visitas a la niña serán en adelante horas deliciosas en que la mamá gusta el éxtasis de su maternidad.


Así le escribía a su hermano:

" El martes pasado fui a ver a Elenita; había salido a las 7 de la mañana, yo sola, traída y llevada por el viento y la lluvia. Imagínate tú mi fatiga en lo largo del camino, pero me sostenía la idea de que muy pronto iba a tener en mis brazos al objeto de mi amor. Tal es la joya preciosa de mi Elenita; es encantadora hasta extasiarme".
(Carta del 5 de marzo de 1865).

"Yo no recuerdo haber tenido nunca un ensimismamiento de dicha mayor que en el momento en que la recibí en mis brazos, y en el que me sonrió tan graciosamente que me parecía contemplar un ángel; en fin, algo indecible para mí: yo creo que aún no ha nacido, ni se verá jamás, una niña tan encantadora como mi Elenita.

¡No podría imaginarme que tendría la suerte de ser madre de una criatura tan deliciosa!... Si hubieras visto hoy a las dos mayores, que bien arregladas están; todo el mundo las admira y no es posible apartar de ellas los ojos. Y yo estaba allí entusiasmada, diciéndome: "Esas son mis hijas".

Entre las hijitas que animaban a la familia, Elena parecía singularizada por una señal misteriosa.
Era "encantadora", "fresca como una rosa matinal"; mimosa a pedir de boca y de una inteligencia precoz que da a sus ocurrencias un encanto inimitable.


Su fotografía la espeja con rasgos finos y delicados, con un deje de gravedad amable en su fisonomía que invita a pensar en el cielo.

Una debilidad la hace languidecer sordamente, casi sin advertirlo los demás. Y he aquí que el 22 de febrero de 1870, después de una crisis que no duró un día entero y sin que el médico adivinase la gravedad del mal, le tocó que las alas negras de la muerte la rozasen en su vuelo.

La mamá que se recriminaba con mil consideraciones por un fin tan imprevisto, redactó esta página patética de sus últimas horas:

"Yo la miraba con tristeza; tenía los ojos sin brillo; ya no espiraba hálito de vida y yo me puse a llorar. Entonces ella me estrechó con sus bracitos y me confortó cuanto pudo; todo el día se pasó exclamando: "Mi pobre madrecita ha llorado".

Junto a su cama pasé la noche, la más desasosegada. Por la mañana le pregunté si quería tomar su caldo, me contestó que sí, pero no podía tragarlo. Sin embargo, hizo un esfuerzo supremo y me dijo: "Si lo tomo, ¿me vas a querer más?".

Entonces lo bebió todo, pero después hubo de sufrir terriblemente y no sabía yo que hacer. Ella miraba una botella de medicina que el doctor le había recetado y quería beberla, diciendo que, cuando la hubiera consumido, estaría curada.


Luego hacia las diez menos cuarto, me volvió a decir:

"Sí, enseguida me voy a curar, sí; no tardaré". En aquel instante, sosteniéndola yo, dejó caer su cabecita sobre mi hombro, se cerraron sus ojos y pasados cinco minutos, dejó de existir...

Por mi parte no esperaba este desenlace brusco; ni tampoco mi marido. Cuando entró y vió muerta a su pobrecita hija se echó a llorar, suspirando:

"¡Elenita mía! ¡Elenita mía!"

Luego los dos juntos la ofrecimos a nuestro bondadoso Dios...
Antes de enterrarla, pasé la noche junto a ella; estaba más bella muerta que viva. Fuí yo quien la amortajé y recliné en el ataúd; creí entonces que me moría, pero no consentí que los otros la tocasen"

(Carta de Dª Celia a su hermano y cuñada, el 24 de febrero de 1870)

"Harto me dolió la muerte de mi hijita; había comenzado a disfrutar de su presencia; ¡era tan cariñosa, tan afectuosa, tan despierta para sus años!. No pasa minuto alguno del día que no me acuerde de ella."
(Carta de Dª Celia a su cuñada el 27 de marzo de 1870).

Elena murió el 22 de febrero de 1870,
a los cinco años de edad.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 9º : Consagracion

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”; Jn. 1, 12

Dedicación:
“Te escojo hoy, María en presencia de toda la corte celestial por mi Madre y Reina.
Te entrego y dedico a ti toda la ternura y el amor de mi cuerpo y mi corazón ,
mis bienes interiores y exteriores y el valor de mis bienes incluso de las buenas obras,
presentes y futuras, dejándote a ti, el derecho de disponer de ellas para mayor Gloria de Dios , en el tiempo y la eternidad. Amen”. (San Luis María Grignon de Mortfort)

Reflexión

Desde nuestro Bautismo ¿recordamos siempre que fuimos ungidos en los oleos del Señor, e incorporados a Cristo? ¿Por los sacramentos recordamos que recibimos las gracias del Padre?
(Gen. 49, 1-28)
“ Y llamó Jacob á sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los postreros días. Todos estos fueron las doce tribus de Israel: y esto fue lo que su padre les dijo, y bendijolos; a cada uno por su bendición los bendijo.”


El amor que excede a todo conocimiento
Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo
(de quien toma nombre toda familiaen los cielos y en la tierra),
para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria,
el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;
que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que,
arraigados y cimentados en amor,
seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos
cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,
y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento,
para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos,
según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús
por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Levantemos el rostro hacia el Señor y proclamemos nuestra fe. Estemos siempre disponibles para recibir el Espíritu. Para que la bendición del Padre, sea para nosotros como un rocío santificador y de misericordia.

Gracias, Dios mío, por la esperanza, que recibimos y por tus promesas.

Petición Final

Luis y Celia Martín, enséñennos el deseo de la dedicación,
para dedicarnos a ella, como en el seno de la familia de Nazaret.
Amén
Les pedimos Sr. y Sra. Martín, podamos alcanzar
la misma dedicación que ustedes tuvieron para con su familia y el mundo.
Amén

Por Santa Teresita, Celia Martín danos el amor por la vida.
Amén
Por Santa Teresita, tu reinecita, Luis Martín, rey de la familia.
Enséñanos a vivir la liturgia en medio de nuestra familia,
allí donde tu eras llamado sacerdote, profeta y rey.
Amén
Padre Nuestro
Ave María

♥ Plegaria de la hija de un santo:

“ Recuerda que en la tierra, En querernos cifrabas tu delicia.
Dígnate ahora oír nuestra plegaria, Protégenos, y sigue bendiciéndonos.
Hoy vuelves a encontrar allá, a nuestra amada madre (1),
Que hace tiempo llegó a la patria. Allí reináis los dos (2).
Velad por vuestras hijas. Ahora tus hijas te alzan su plegaria,
y bendices tu cruz y tu dolor amargo.
En tu frente gloriosa, Nueve rayos de cielo se iluminan,
¡Nueve lirios en flor! "




lunes, 22 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 8º : En la casa del Padre

“Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. (Juan 1, 12)

Oración al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo creador,a visitar nuestro corazón,
repleta con tu gracia viva y celestial,nuestras almas que tú creaste por amor
Tú que eres llamado consolador,don del Dios altísimo y Señor,vertiente viva,
fuego, que es la caridad,y también espiritual y divina unción

Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro *Consolador para que los acompañe siempre:17 el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estará en ustedes.18 No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes.19 Dentro de poco el mundo ya no me verá más, pero ustedes sí me verán. Y porque yo vivo, también ustedes vivirán.20 En aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mí, y yo en ustedes.21 ¿Quién es el que me ama? El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él. (Jn 14, 1)

Reflexión

Dios es constante en su amor. En la esperanza de la fidelidad del Padre,
comprendamos la suavidad que proviene de su Misericordia.

Y si la suavidad del amor de Cristo es reservada para la casa del Padre,
entonces que nuestras casas, experimenten la esperanza en ella.
Cantemos, bailemos y regocijémonos. Por que no respetar nuestras casas
y llenarlas de claridad, de luz de una fragancia que se destaque
como en Nazaret y Buissonnets de Alençon

Levantemos nuestras manos hacia Dios, tres veces santo.
Que mi plegaria se eleva como incienso en mis manos,
como ofrenda al acabar el día. (Oficio de Vísperas)

En su taller los ojos del Sr. Martín, vieron los destellos de las joyas, y en ellos
¿no contemplaron el esplendor de la Jerusalén celestial?

Al final de su vida, al ofrendarse, como piedra de horno, en San Pedro de Lisieux,
no se convirtió en Tabernáculo, como lo hizo María por Jesús?

Luis Martín manejo sus bienes como un buen padre de familia, príncipe y pastor
.

“Aquel que escucha estas palabras y las pone en practica,
es como un hombre jucioso, que construye sobre roca”

La fragancia de su tierra, se esparce como aquella fragancia de su Padre.
Gloriémonos al reconocer la casa de Nuestro Padre:
“Sin embargo, no se alegren de que puedan someter a los espíritus,
sino alégrense de que sus nombres están escritos en el cielo. (Lc 10, 20)
Leamos de nuevo a Teresita: “Eleva tus ojos hacia la Patria Celestial
y veras en ellos a un padre y una madre amorosos .

Para volver a la casa, debemos ser como niños, a imitación de María. Transitemos por la senda del evangelio que nos invita a redescubrir la semejanza que tenemos con Dios al ser hijos suyos y todo lo que ello conlleva Llevemos esta imagen de la Jerusalén Celestial. Este camino de infancia que nos remontara antes del Pecado original.Pedimos que nos enseñe a llevar a cabo su Divina Voluntad.

Petición

Luis y Celia Martín enséñenos su camino de infancia,
de purificación que nos traera nuevamente a la Casa del Padre

¿Puede su familia llevarnos al misterio del Padre, de manos de María ?

Padre Nuestro
Ave Maria

Padre Nuestro, te pedimos esta gracia por la intercesión de Luis y Celia Martín.

domingo, 21 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 7º ... Abandonod en la Esperanza

“Pidan y se os dará, busquen y encontrarán, llamen a la puerta y se les abrirá”. (Mateo, 7,7)


Oración al Espíritu Santo

“Ven Espíritu Santo, ven Fuego de Amor
Ven, Padre de los pobres, entusiasta a ver mis heridas.
Señor, tu me escogiste desde mi mas tierna infancia
Y desde entonces trabajo para tu obra de Amor ”
(Santa Teresita del Niño Jesús)

Festejad a Jerusalén, gozad con ella,
todos los que la amáis,
alegraos de su alegría,
los que por ella llevasteis luto;
mamaréis a sus pechos
y os saciaréis de sus consuelos,
y apuraréis las delicias
de sus ubres abundantes.
Porque así dice el Señor:
«Yo haré derivar hacia ella,
como un río, la paz,
como un torrente en crecida,
las riquezas de las naciones.
Llevarán en brazos a sus criaturas
y sobre las rodillas las acariciarán;
como a un niño a quien su madre consuela,
así os consolaré yo,
y en Jerusalén seréis consolados.
Al verlo, se alegrará vuestro corazón,
y vuestros huesos florecerán como un prado».


Reflexión

En la casa de Nazaret, como en Alencon, hay un lugar para una pedagogía basada en la gratificación y la suavidad, esta escuela es la de la Virgen María y también la de Teresita, aquella que nos educa en la sabiduría y la verdad. Esa verdad que nos libera de la esclavitud y nos lleva a ser plenos en el amor.

El amor que reconocemos porque cura y nos da su gracia.

Aun más, Luis y Celia Martín nos dan un gran ejemplo de fidelidad de oracion en los tiempos de prueba.

Eran fieles a las novenas con los peregrinos: “Son hermosos los pies que llevan buenas noticias” (San Pablo)

En la enfermedad, Celia Martín, emprende viaje a Lourdes. Pruebas que con abandono, confiando en la cura, todos nuestros estados de miseria pueden ser de provecho. Que misterio, que tesoro, para ser descubierto. En la escuela de Teresita recibimos todo de María por Jesús. Mediante el caminito recibimos “todas las curas”.

14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14:14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

En este abandono Celia Martin recibió a 7 niños dedicados al Señor. Nos mostró el camino a Maria, el gran camino de infancia adelantado por Teresita, en el cual podemos confiar plenamente mediante el abandono

Petición
Luis y Celia enséñenos mediante el tiempo y la gracia a alcanzar fuerza en el espíritu.

Padre Nuestro
Ave Maria

Padre Nuestro, te pedimos esta gracia por la intercesión de Luis y Celia Martin

sábado, 20 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 6º : Noche, Desierto, Purificacion


“Por eso, le fascinare, lo llevare al desierto y le hablare al corazón”.

(os.14)

Oración al Espíritu Santo

Ven, Padre de la luz, Dios de la Caridad. Modela en mi, tus plegarias,

muéstrame la verdad. Haz del fondo de mi corazón,

un carbón siempre encendido con tu fuego.


Que penetre con su llama y llene de Dios.


Ven, Espíritu Santo, que haces a los mártires, los confesores, los apóstoles,

los profetas, los grandes héroes y los grandes corazones.

Si tu solo hicieras lo que el Salvador dice, si tan solo lo imitaras, serias como El.



Reflexión


Nuestras concepciones del desierto, la soledad, de la noche, se mezclan con el abandono, la tristeza, el castigo. Si aceptamos que nuestro tiempo no es el de Dios, entonces podremos entender mejor estas concepciones negativas. Porque Nuestro Padre, no se presenta en las tormentas, las pruebas o las grandes demostraciones. sino como en vida del profeta Elias, por medio del silencio y la suave brisa.

¿No es este el aliento en que los secretos son revelados?


Porque Dios, se nos da de nuevo y ese es el gran misterio del intercambio de amor.

Por nuestra parte sucede cuando nosotros no lo alcanzamos a comprender.
Algunas veces nos negamos a recibir así como nos negamos a dar.

Celia, donó hasta la muerte de sus hijos e hijas; Luis, se dono a si mismo, como la piedra base para construir el horno del holocausto y esa entrega total es coronada ahora en el Cielo.

Por esto, nuestras noches en la tierra, en nuestros desiertos que no son de cielo, el día triunfa sin tocar a la noche, porque sabemos que saldremos victoriosos, es necesario que aceptemos sin violencia, cualquier noche, cualquier desierto, cualquier purificación.

Con el martirio, con un soplo de lanza, sangre y agua brotaron como fuente de vida. Fueron necesarias las lagrimas divinas, para que nosotros entendiésemos el significado.

El soplo de lanza termino con la angustia que presidio el nacimiento. No podía venir antes de la angustia que anunciaba la muerte.

Teresita, deseaba cuando visito el Coliseo recoger la arena, que contenía la sangre seca de los mártires, Celia Martín generó, mediante pruebas físicas y morales una familia santa.

Luis Martín llevo a cabo en el Carmelo, su deseo del sacerdocio y como Moisés después del desierto, no pudo contemplar la tierra prometida.
Leamos de nuevo el texto del Sr. Martín: “Dios abrió el único camino que lleva a todos los hombres a la felicidad, es aquel de contrariedades y cruces. Por el, el Príncipe de los Pastores nos enseña a caminar por medio de la Fé".


Petición


Luis y Celia Martín, enséñennos como ustedes a ser meramente, instrumentos de Dios. Que como Teresita, preparemos en cada Eucaristía, la mesa del alimento y podamos en fidelidad, invitar a Dios a nuestra mesa. Entonces la espera, será presencia y seremos sus siervos.

Oraciones sugeridas


Padre Nuestro
Ave Maria
Te pedimos todo estos por intercesión de Luis y Celia Martín

¡AMEN!

martes, 16 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 5 : Mas alla del sufrimiento

“Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan,
sino regocijaos de que vuestros nombres
están escritos en los cielos.”
(Lc 10-20)


Oración de Acción de Gracias

María, viviendo en el pensamiento el Padre,
Contrajo sagrado vínculo con sus deseos
Recuérdame que estoy siempre envuelto
por tu presencia maternal
De la que fui creado con sabiduría y amor
Lleno de reconocimiento por un padre de bondad
“La gracia del Salvador, ha hecho maravillas en mi”
María que me visitaste
desde el momento de mi concepción,
yo me consagro a ti.

Te consagro mi padre y mi madre en la tierra
Te consagro todas las uniones en la tierra,
para que a imagen de Dios,
el hombre dé vida por amor y con sabiduría.
(Fray Efraín)

Reflexión

Si sabemos que después de cualquier sufrimiento
la alegría eterna nos espera
Podemos afirmar que hay un principio
y un final para cualquier sufrimiento?
El sufrimiento esta en la concepción misma de la vida.
Pero al ser la vida un don gratuito,
cualquier resistencia a esta excepción,
puede generar luchas, dudas y de esta forma sufrimiento.
Podemos escoger entre el control y el abandono.

Cuando la bondad divina, escoge a alguien por una gracia particular
o un estado sublime, le otorga todos los carismas necesarios para que lleve
a cabo su tarea, lo que a su vez incrementa su belleza espiritual.
(Santa Bernardita de Siena)

El sufrimiento puede ser existencial, físico o psicológico,
y si es constitucional,
es decir que a partir de ese momento comienza o reaccional,
es decir que actúa por reacción,
corresponde entonces al registro de vida o muerte.
Estamos preparados para acompañar a Nuestro Señor, Jesucristo,
cada Jueves al caer la tarde al Getsemaní


“22:45 Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos,
los halló durmiendo a causa de la tristeza; 22:46 y les dijo:
¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación”
(Lc 22-45).

No permitas que caigamos en la tentación de la huida,
del quebranto, de la amargura,
en esta lucha por lo que consideramos injusto.

Cualquier sufrimiento debe, por el contrario,
debe ser compartido y ofrecido,
aun y cuando sobrepase nuestro comprensión humana.
Porque detrás de todo sufrimiento subyace la aceptación de la gracia,
mediante la cual reconocemos como nuestro hermano a Jesucristo
y en consecuencia somos hijos de Dios.
Si no podemos retener las lagrimas,
entonces dejémoslas fluir puesto que
son siempre provechosas y fruto del Espíritu.
Cualquier forma de deseo, que no incluya el sufrimiento,
debe ser entendido como la ilusión del amor.
La vivencia y la aceptación de los sufrimientos
en los grandes santos,
es una escuela con un rango nos incluye a todos,
pero nunca un fin en si misma.

Si allí donde esta nuestra debilidad reside nuestra fuerza,
la compasión al pie de la cruz,
no parece que una excepción al pago de nuestra debilidad,
pero mientras esperamos la silenciosa venida.
Porque si al pie de la cruz, nació la primera iglesia,
nosotros debemos del mismo modo, atizar el fuego.

“Cuando lo llevaban, detuvieron a un tal Simón de Cirene,
que volvía del campo, y lo cargaron con la cruz,
para que la llevara detrás de Jesús.”
(Lc 23, 26)

Petición

Luis y Celia Martin enseñenos cada día
a descubrir y reconocer
el triunfo del amor sobre el sufrimiento
con la valentía,
de vuestra pequeña reinecita Teresa.
Que al igual que ustedes, nosotros nos hagamos
hijos adoptivos de la Virgen María y San José
y esperemos por medio de ellos,
obtener cura a nuestros padecimientos.

Les agradecemos, señor y señora Martín,
puesto que nos han mostrado que el mejor camino
es aquel de la mejor elección y la adopción
subsidiaria, para vivir en Nazareth,
tal como ustedes en Buissonnets,
con vuestra familia.

Oraciones sugeridas :

Padre Nuestro
Ave Maria
Gloria

Padre bueno, esperamos obtener estas gracias de la mano de Luis y Celia Martin.

sábado, 13 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 4º : 'Dia de la Familia'

“Actúen entre ustedes llenos de generosidad y ternura, perdónense los unos a los otros como Dios los perdona en Cristo, busquen imitar a Dios puesto que son sus amados hijos.”

Oración al Espiritu Santo

Oh fuego del Paráclito Espiritual, vida que da vida a cualquier criatura, tu eres santo y tu le das vida a las formas, tu eres santo y tu nos cubres con el bálsamo las fracturas peligrosas, tu eres santo y eres quien cura las heridas pestilentes.

Oh soplo de santidad, Fuego de Caridad, oh tierno Salvador de corazones y lluvia en los corazones perfumados de virtudes.

Oh fuente Purísima donde uno ve a Dios, buscando a los perdidos y guiando a los extranjeros.
Oh vida de los amores, esperanza de todos los hombres, belleza que siempre nace de nuevo, salva a los seres. Guarda a aquellos que el enemigo mantiene en prision y libera aquellos que ya son tuyos y desean la salvación divina.
Reflexión

Cualquier evento de la vida, debe ser usado para establecer nuestros fundamentos en el cielo, por ejemplo, aquellos que nos han dejado nuestros difuntos, nos preparan el camino, nunca olvidemos la hermosa oración por el corazón de todos ellos, es muy necesaria.

Que podemos decir de nuestras familias divorciadas, esas migajas de la Alianza construidas
sobre el becerro dorado. Recordemos el Evangelio, “Sereis curados por las heridas de Jesus”, pensemos entonces en todas las formas que tienen las heridas del Amor y seamos receptivos no las rechacemos.

Puede ser que lleguemos a la separación para alcanzar otra vida que nos enriquezca mas
tanto a nosotros como a quienes nos rodean.Los pequeños hermanitos de Teresita,
¿no fueron angeles enviados para su familia en la tierra?
Teresita misma nos enseña en P. R 16,5, “levanta los ojos hacia la Patria Celestial y veras los tronos de mi amado papa, y una madre acariciada ya por la inmensa felicidad de poseerla. Así podemos ver ya la confianza en un mundo divino al desearlo de corazón.”
“Escuchen a mi voz, te aconseje y Dios esta contigo, distinguirás que hay que hacer para reducir la carga que los otros llevan consigo, si tu lo haces Dios te dará las ordenes y tu podrás llevar a cabo la tarea. Escuchó la voz de su suegro y hizo todo lo que le dijo.” (Ex18, 13-27)

Divorciados, por ejemplo, podemos permanecer fieles al sacramento recibido, con un esposo solo, que preserva la esperanza en la misericordia, un diálogo de amor con nuestro Padre Celestial. Cualquier sea nuestro estado de separación y esperando ser restaurado en Alianza con nuestro Padre, enséñanos a bendecir, ya que debemos bendecir.
Que demos y recibamos el perdón.

Luis y Celia Martin, en fidelidad a su alianza, siempre fueron dóciles a las bendiciones
del Padre y las transmitieron en medio de la paz familiar con sus hijos o entre ellos.

Si, la base de la Alianza esta en nosotros porque nuestra identidad es el Padre.
“No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.” (Isaias 43, 1.5).

Con San Juan recordemos la frase del Señor,“ no murmuren entre ustedes”
cantemos como el salmo, vean que es sabio,
que El es suave que viven como hermanos todos juntos.



Petición


Luis y Celia Martin, enseñenos a afirmar con decisión nuestros “si” o nuestros “no”, que nuestros eventos de vida, sean puestos bajo la luz de la verdad y la fraternidad.

Oraciones sugeridas

Padre Nuestro
Ave Maria.

Padre Nuestro, te pedimos esto por intercesión de Luis y Celia Martin

viernes, 12 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 3º : En la enfermedad y la prueba..

Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
(Mateo 11:28)

Oración al Espíritu Santo:

Habla Espíritu Santo, para hacer una fuente en mi corazón
Cuya pureza y sanidad salve al más incurable de los pecadores
y al peor de los pecadores mientras observa el cielo,
desilusionado por sus faltas.
Peor que la Magdalena o que Lázaro en su tumba
y la samaritana que te dio de beber agua.
Yo te pido, dame también a mí, ese regalo invaluable,
entre más grande el favor, más te glorificare
Sostiene mi impotencia, soy una caña viva
Detén mi inconstancia, cambio mas que el viento
Detén mi ignorancia, he nacido ciego

(San Luis Maria Grignon de Monfort)

SALMO 41
Reflexión

En los Buissonnets, la Virgen de la Sonrisa nos llama y nos invita
a comprender que cada sonrisa es fuente y recepción de cura.
En la escuela de Santa Teresita,
debemos reconocer que la sonrisa verdadera
se da tanto en la prueba como en la enfermedad,
para salir de si mismos y romper con el sentido negativo al decir:
¿Por qué me sucede a mi? lo que seca toda fuente de esperanza.

Celia Martín hasta el fin de su vida terrena, estuvo sometida a la prueba.
Esto la llevo a los pies de la Virgen en Lourdes tolerando todos los sufrimientos.
Practicó la esperanza contra toda esperanza.
En Lisieux, Luis Martín ha depositado ya,
la piedra que permite comenzar el horno de piedra
para el holocausto de amor .

Los esposos Martín, escogieron permanecer a los pies de la cruz,
como niños fieles en la compasión, porque saben fieles a la escuela de Bernardita,
que serán felices solo en el otro mundo.

A nosotros, nos queda a su ejemplo, entender que toda nuestra existencia,
cualquiera sean los pruebas a los que estemos sometidos,
puede y debe transformarse en una ofrenda.

¿Pero como encontrarle sentido a todo esto?

Escuchemos a San Pedro Crisologo :
Ofrezcan al Señor de la Vida, la oblación del ayuno,
allí donde hay una ofrenda pura, un sacrificio santo,
una victima viviente que intercederá a nuestro favor
que le será entregada a Dios.
Que aquel que no la tenga no se excuse,
porque siempre podrá ofrecerse a si mismo.
Para aquellos que lo hagan entonces vendrá la misericordia,
pero si renuncia a si mismo no la tendrá.

Las pruebas familiares, las enfermedades, las desilusiones profesionales,
están sobre nosotros y regularmente nos amenazan.
Esto nos recuerda que debemos escuchar al otro,
que debemos ejercitar nuestra capacidad de dar, y de ofrecer,
aunque Dios parezca tomar de nosotros aun más, en su misterioso amor.
La ofrenda de nosotros mismos debe ser nuestro ideal de vida,
apoyado por la caridad, el amor a Dios reflejado en nuestros hermanos,
una gran virtud teologal.

Luis y Celia Martín dieron mucho ofrecieron mucho, sin distinción.
Ellos siempre sembraron para cosechar en el Reino Celestial.

¿Somos capaces de sembrar y esperar la cosecha con paciencia y humildad.?
¿Somos capaces de permanecer en las manos del Padre,
como niños pequeños listos para aceptar sus bendiciones?

Petición

Luis y Celia Martin, les pedimos nos permitan comprender que el Amor
es el centro incluso en pruebas y enfermedades.
Intercedan por nosotros para que al ofrecer cualquier prueba,
nos convirtamos en el agua que limpia las heridas de aquel que me ha dado tanto amor.

Oraciones sugeridas
Padre Nuestro
Ave Maria
Gloria
Dios, Padre Nuestro,
te pedimos esta gracia por intercesión de Luis y Celia Martin.
Amén

jueves, 11 de diciembre de 2008

NOVENA DIA 2º : ''Los frutos del Espiritu''




“El Señor me dio unos padres mas dignos del Cielo que de la tierra"

-Sta. Teresita del Niño Jesús-

Oracion al Espiritu Santo:



Oh fuego que consume, Espíritu de Amor
Acontece en mi, que haz hecho una Encarnación del Verbo
Y quisiera ser una humanidad extra, en la que renueve todo el misterio
Y tu Oh, Padre, te inclinas ante esta pobre criatura, y la cubres con tu sombra
En que solo la ve, el buen amigo, a quien regalas todas tus atenciones.
-Beata, Isabel de la Trinidad-


SALMO 21
LITURGIA DE CORONACIÓN


¡Señor , el rey se alegra por tu fuerza,
y cómo se alegra con tu victoria!
Le has concedido el deseo de su corazón,
no le has negado lo que pedían sus labios.
Pues te adelantaste con grandes bendiciones,
y has puesto en su cabeza una corona de oro.


Reflexión


El si, dado en un aliento del Espíritu, corresponde al compromiso expresado, por la confianza y el abandono, tan brillantemente expresado en Teresita:
” Señor que no se cumpla mi voluntad si no la tuya”,
De hecho, la escucha al Espíritu, será más fácil en el tumulto del mundo, para distinguir la llamada a la santidad. Este camino particular de prueba, rechazo, aridez e incluso desierto, no se nutre sino en la práctica de los sacramentos, de la Eucaristía.
Cada vez retomamos esta practica, encontramos los ecos de la voz de Daniel tan cercano nuestro: “Te prometí matrimonio para siempre, por la justicia, el derecho, la gracia y la Misericordia, te prometí matrimonio, para la fidelidad y conocerás al Señor”.

La esperanza, es un motor, una fuerza que reconocemos viva: el Espíritu, te ha cubierto con su sombra, te acomoda el rocío del cielo, el tiempo ya se cumple, que lejanas las cosechas de estos terrenos que cruzan el Jordan la tierra de Israel (Crónicas)

Luis y Celia Martín, conocían la canción del Espíritu y reconocían los perfumes de la aurora.


Era su deseo, desde siempre, dedicar su unión, como aquella de Tobías y Sara:

“Tobías, se levanto y le dijo a Sara. “Levántate hermana, es necesario que ambos supliquemos y esperemos en el Señor, para obtener esta gracia y su protección. Se levantaron y reflexionaron, para pedir y obtener ser protegidos”. (Tobías 8)

Por esta razón es importante que la construcción de nuestras familias, tenga como base la imagen de humanidad del Padre, de la familia de Nazareth, de las familias santas.

Todos tenemos que ser arquitectos de la esperanza y el amor,

“Como un joven se casa con su novia, así te desposa el que te construyó; la alegría que encuentra el marido con su esposa,la encontrará tu Dios contigo”. Isaías (62,1-5).

Mediante esta relación establecida con Nuestro Padre, Santa Teresita nos asegura, en nuestra vocación de padres. Como dice La Virgen: “Las familias tu no permites que se destruyan”.

Que Luis y Celia Martín, nos enseñen que el Si, es necesario para construir, mediante ese “si” nos convertiremos en el Hijo Prodigo. Entreguemos vida, para que la vida nos sea dada.

Petición

Luis y Celia Martín que desde la encarnación de vuestro amor confirmaste el deseo de seguir los designios del Señor para cada uno de vuestros hijos, ayúdennos a obtener esta gracia dada por el Padre para todos nosotros.
De tal forma que podamos dedicar todos los actos de nuestra vida, y los dones del amor a El.

Oración Diaria

Padre Nuestro
Ave Maria
Dios, Padre Nuestro, te pedimos esta gracia por intercesion de Luis y Celia Martin

miércoles, 10 de diciembre de 2008

NOVENA, DIA 1º : El Encuentro


"Dios no pondría un deseo en nosotros, si no quisiera que lo alcancemos."

.Sta. Teresita de Lisieux.

En efecto, el deseo del Espíritu, estuvo en Luis y Celia Martin quienes escogieron llevar una vida piadosa y de entrega total. Aunque sus esperanzas estaban en la vida monástica, en su Plan divino Dios, prefirió para ellos otro tiempo, otra entrada, otra puerta.


Destacamos el compromiso de Tobías y Sara :

Desde ahora en adelante, tu eres mi hermano y yo tu hermana,

en ti esta comenzar desde hoy para siempre.

Nunca es bueno, que nuestras acciones, sean solo reflejo de nuestra voluntad.

Por esta razón, debemos adjuntarnos a la escuela de la paciencia y dejarnos modelar,

mientras llevamos a cabo la voluntad del Espíritu.

Lo importante aquí, es la Voluntad Divina.

Por medio de los puntos de encaje de Celia Martin y el tiempo de los relojes de Luis, dejemos que los padres de Sta Teresita, nos vuelvan a la vida terrena.

Leamos nuevamente, el texto que Luis le dirige a Celia :

"El lazo que constituye este sacramento (el del matrimonio) es independiente de su consumación. Tenemos una prueba que resplandece en la Bienaventurada Virgen Maria y San José, que aunque legal y verdaderamente casados, mantuvieron su castidad de forma perpetua. Estos esposos famosísimos tuvieron como imitadores a algunas santas parejas vírgenes. Limitándose solo a la unión pura de su corazón, renunciando de común acuerdo al intercambio carnal que les corresponde por estado. Estos matrimonios tuvieron todas la esencia necesaria por su validez. Teniendo incluso ventajas sobre los otros, al representar de un modo mas perfecto : la union espiritual pura de Cristo con su Iglesia."

Para entender y acompañar el deseo espiritual de los esposos Martin de vivir la santidad, retomemos el hecho que a la luz del Espíritu, el fruto de la pareja, se encarna mas allá del desierto. En ellos se refleja el pensar no solo en adquirir la santidad, sino en asociarse a

nuevos compañeros para desarrollar la orden que Nuestra Señora ha comenzado con ellos.


Dios, Padre Nuestro, enséñanos a contar tu tiempo y no el nuestro, tan frecuentemente enturbiado por nuestros deseos terrenales.
Que nuestros encuentros y en nuestras elecciones de Amor, sean leídas solo por ti.

Petición

Que Luis y Celia Martin, nos regalen la espera para acomodarnos al Espíritu de Dios.

Señor y Señora Martin... enséñenos a traer a la memoria este regalo del Espíritu ¡AMEN!

Oraciones sugeridas

Padre Nuestro
Ave Maria


Dios, Padre Bueno,

te pedimos esta gracia por intercesion de Luis y Celia Martin.


Amén

lunes, 8 de diciembre de 2008

FRUTOS DURADEROS



Del manantial eucarístico, Celia obtiene una energía superior a la media de las mujeres, y su esposo una ternura superior a la media de los hombres.

Luis gestiona la economía y consiente de buen grado ante las peticiones de su esposa: «En cuanto al retiro de María en la Visitación, escribe Celia a Paulina, sabes que a papá no le gusta nada separarse de vosotras, y había dicho primero formalmente que no iría...

María se estaba quejando de ello y yo le dije:

«Déjalo de mi cuenta; siempre consigo lo que quiero, sin forzar demasiado; todavía falta un mes; es suficiente para convencer diez veces a tu padre».

No me equivocaba, pues apenas una hora después, cuando regresó, se puso a hablar amistosamente con tu hermana (María)... «Bien, me dije, este es el momento oportuno», e hice una insinuación al respecto.

«¿Así que deseas de verdad ir a ese retiro?», dijo papá a María: «Sí, papá. – ¡Pues bien, puedes ir!»...

Creo que yo tenía una buena razón para que María fuera a aquel retiro. Si bien suponía un gasto, el dinero no es nada cuando se trata de la santificación de un alma; y el año pasado María regresó completamente transformada. Los frutos todavía duran, aunque ya es hora de que renueve su provisión».


Los retiros espirituales producen frutos de conversión y de santificación, porque, bajo el efecto de su dinamismo, el alma, dócil a las iluminaciones y a los movimientos del Espíritu Santo, se purifica siempre más de los pecados y practica las virtudes, imitando al modelo absoluto que es Jesucristo, para conseguir una unión más íntima con él. Por eso dijo el Papa Pablo VI:

«La fidelidad a los ejercicios anuales en un medio apartado asegura el progreso del alma». Entre todos los métodos de ejercicios espirituales «existe uno que obtuvo la completa y reiterada aprobación de la Sede Apostólica... el método de San Ignacio de Loyola, de quien Nos complace llamar Maestro especializado en ejercicios espirituales» (Pío XI, Encíclica Mens Nostra).
La vida profundamente cristiana de los esposos Martin se abre naturalmente a la caridad para con el prójimo: limosnas discretas a las familias necesitadas, a las que se unen sus hijas, según su edad; asistencia a los enfermos, etc.

No tienen miedo de luchar justamente para reconfortar a los oprimidos. Así mismo, realizan juntos las gestiones necesarias para que un indigente pueda entrar en el hospicio, cuando éste no tiene derecho al no tener suficiente edad para ello. Son servicios que sobrepasan los límites de la parroquia y que dan testimonio de un gran espíritu misionero: espléndidas ofrendas anuales para la Propagación de la Fe, participación en la construcción de una iglesia en Canadá, etc.


Pero la intensa felicidad familiar de los Martin no debía durar demasiado tiempo. A partir de 1865, Celia se percata de la presencia de un tumor maligno en el pecho, surgido después de una caída contra el borde de un mueble. Tanto su hermano, que es farmacéutico, como su marido no le conceden demasiada importancia; pero a finales de 1876 el mal se manifiesta y el diagnóstico es concluyente: «tumor fibroso no operable» a causa de su avanzado estado.

Celia lo afronta hasta el final con toda valentía; consciente del vacío que supondrá su desaparición, le pide a su cuñada, la señora Guérin, que, después de su muerte, ayude a su marido en la educación de los más pequeños.


Su muerte acontece el 28 de agosto de 1877. Para Luis, de 54 años de edad, supone un abatimiento, una profunda llaga que sólo se cerrará en el Cielo. Pero lo acepta todo, con un espíritu de fe ejemplar y con la convicción de que su «santa esposa» está en el Cielo. Y cumplirá con la labor que había empezado en la armonía de un amor intachable: la educación de sus cinco hijas. Para ello, escribe Teresita, «aquel corazón tierno de papá había añadido al amor que ya poseía un amor realmente maternal».

La señora Guérin se ofrece para ayudar a la familia Martin, invitando a su cuñado a trasladar su hogar a Lisieux. Para aquellas pequeñas huérfanas, la farmacia de su marido será su segunda casa y la intimidad que une a ambas familias crecerá con las mismas tradiciones de sencillez, labor y rectitud. A pesar de los recuerdos y de las fieles amistades que podrían retenerlo en Alençon, Luis se decide a sacrificarlo todo y a mudarse a Lisieux.


Basado en la carta espiritual de la Abadía San José de Clairval : Luis y Celia Martin

domingo, 7 de diciembre de 2008

ZELIE



CELIA MARTIN

1831-1877

Celia, hija del fin del siglo XIX, heredera de su época
Segunda hija de Isidoro Guerin y de Luisa-Juana Macé, Acelia María Guerin

(siempre se la llamará Celia) nació el 23 de diciembre de 1831 en Gandelain ,

que pertenecia a Saint Denis sur Sarthon, en el Orne donde su padre,

antiguo soldado del imperio, se había alistado en la gendarmería.


Fue bautizada al día siguiente de su nacimiento en la Iglesia de Saint Denis sur Sarthon .

Una hermana, dos años mayor que ella, fue religiosa en laVisitación de Mans

con el nombre de Sor María Dositea.

Diez años después nació el único hermano, Isidoro, que fue el niño mimado de la familia.

Ella misma en una carta a su hermano define su infancia y juventud como :


"tristes como una mortaja, pues si mi madre te mimaba, para mí, tú lo sabes, era demasiado severa ; era muy buena pero no sabía darme cariño, así que sufrí mucho. "Esta educación marcará su carácter, su manera muy (demasiado ?) escrupulosa de vivir su espiritualidad
Celia, mujer activa, directora de empresa, comprometida con la justicia…


Después de terminar sus estudios en el convento de la Adoración Perpetua , calle Lancrel,

en Alençon, se sintió llamada a la vida religiosa pero, ante la negativa de la superiora,

se orientó hacia la formación profesional iniciándose con gran éxito en la fabricación del famoso encaje de Alençon.


Hacia finales de 1853 se instaló como " fabricante de encaje de Alençon " en la calle San Blas, número 36 y dio trabajo a domicilio a unas encajeras.

La calidad de su trabajo hizo que su taller alcanzara mucha fama .

Las relaciones que tuvo con su personal laboral, al que decía era preciso amar como a los miembros de su propia familia, con los vecinos y conocidos, nos la muestra siempre dispuesta a combatir las injusticias y a sostener a las personas que tenían necesidad.

La doctrina evangélica conduce sus acciones.



Celia, amante esposa



En el mes de abril de 1858, Celia Guerin se cruza en el puente San Leonardo con un joven cuyo porte le impresiona…Es el relojero Luis Martin. Tres meses más tarde, el 12 de julio de 1858 , tuvo lugar el matrimonio civil a las diez de la noche y, dos horas más tarde, ya 13 de julio y en la intimidad, se celebró el matrimonio religioso en la iglesia de Nuestra Señora bajo la presidencia del abate Hurel , párroco de San Leonardo. El amor que sentía por su marido se puede ver en sus cartas : " Tu mujer que te ama más que a su vida " , "Te abrazo tanto como te amo ". Y esto no son sólo palabras: su más grande alegría fue estar juntos y compartir la vida cotidiana bajo la mirada de Dios.



Celia madre gozosa y probada



Celia experimentará alegrías y sufrimientos al ritmo en el que tienen lugar los nacimientos y las muertes en la familia . Así podemos leer en su correspondencia : " Amo a los niños con locura, he nacido para tenerlos… ", Luego, después del nacimiento de Teresita, su última hija : "He sufrido mucho en mi vida ". La educación de sus hijas mobiliza toda la energía de su corazón. La confianza era el alma de esta educación. Deseaba lo mejor para sus hijos… que fueran santos !Esto no le impide organizar fiestas, juegos…La familia sabe divertirse.



Celia, enferma pero llena de confianza



Desde 1865 un ganglio en el seno derecho que degenerará en un cancer traerá mucho sufrimiento a Celia. " Si Dios quiere curarme, estaré muy contenta pues, en el fondo de mi corazón, deseo vivir ; lo que me cuesta es dejar a mi marido y a mis hijas. Pero, por otra parte, me digo : si no me curo es que, quizá, será más útil que yo me vaya ".El 28 de agosto de 1877 a las 12, 30 de la noche, rodeada de su marido y de su hermano, Celia entregó su alma a Dios. Dejemos a Teresita las últimas líneas: "De mamá me gustaba la sonrisa, la mirada profunda que parecia decir:" La eternidad me llena de alegría y me atrae. Quiero ir al cielo a ver a Dios".



Texto escrito por Laurence de Valbray, Alençon


Fuente: therese-de-lisieux.cef.fr

sábado, 29 de noviembre de 2008

Despues de la Partida de Celia ..



La vida en los «Buissonnets», la nueva casa de Lisieux, resulta más austera y retirada que en Alençon.
La familia mantiene pocas relaciones, y cultiva el recuerdo de la persona a la que el señor Martin sigue designando con el nombre de «vuestra santa mamá».
Las más jovencitas son confiadas a las Benedictinas de Nuestra Señora del Prado.
Pero Luis sabe procurarles distracciones: sesiones teatrales, viajes a Trouville, estancia en París, etc., intentando que, a través de todas las realidades de la vida, encuentren la gloria de Dios y la santificación de las almas.

jueves, 27 de noviembre de 2008

BIENAVENTURADOS LUIS Y CELIA MARTIN

Hace 150 años, Luis y Celia Martin, padres de Teresita, se unían en matrimonio en Alençon y decidieron realizar su propio proyecto de vida constituyendo una gran familia.

Para vivir su amor, tuvieron que renunciar a sus anteriores aspiraciones de vocación a la vida religiosa . Integraron en su vida de pareja, como muchos contemporaneos suyos, la participación intensa, activa, regular y ardiente en la vida de la Iglesia. Se nutrieron de los Sacramentos,se implicaron en su parroquia y dedicaron un tiempo cada día a la oración compartida, al recogimiento, a la meditación y al ritmo respetuoso y discreto de la vida personal de cada uno.
No dejaron jamás de recibir el sacramento de la Reconciliación según lo recomendado por la Iglesia y de vivir la gracia recibida. Unidos en la confianza de vivir el camino ordinario de la santifición como pareja, dieron vida a nueve hijos trabajando cada uno en su profesión .

Las pruebas familiares marcaron su vida y purificaron su fe, afianzando su confianza en el Señor. Llevaron una vida de trabajo intenso y probado. Afrontaron la enfermedad y la muerte de cuatro de sus queridos hijos, fallecidos con muy pocos años. Sólo les vivieron cinco hijas de las que Teresa , la benjamina, será la más concida por su cumpliento de la doctrina del Evangelio en su vida y por su irradiación misionera.

Cinco años después de su matrimonio, en 1850, Luis y Celia crean su propia empresa de encaje de Alençon. Luis trabajó con su esposa. Se ingenió para llevar al encaje las nuevas corrientes, los nuevos modelos Los resultados fueron extraordinarios. Había que encontrar nuevos mercados.
Por esto viajó frecuentemente de Alençon a París para buscar nuevos clientes, conservar los existentes y asegurar el buen desarrollo de la producción de Celia y de sus empleadas. Durante este periodo trapasó su relojería a su sobrino Adolfo Leriche. Luis y Celia dejaron la casa de la calle Puente Nuevo de Alençon e instalaron sus actividades en la calle San Blas.

Celia asumió, con un coraje extraordinario su responsabilidad maternal, su compromiso profesional y su doloroso combate contra el cáncer que la llevaría a la muerte el 28 de agosto de 1877. Tenía 46 años y dejaba a su marido-del que conocía su fragilidad- y a sus cinco hijas. La mayor, María, no tenía mas que 17 años y la pequeña, Teresita, cuatro y medio. Para esta se acababa el periodo de Alençon y se abría el de Lisieux.
En esta familia corriente, iluminada por la fe, confrontada a los azares de la vida, minada por la enfermedad emergen, se afirman y se desarrollan las respuestas y las vocaciones de sus hijas. Cuatro escogieron el mismo Carmelo : el de Lisieux. Leonía el de la Visitación de Caen.

La beatificación de los padres descubrirá la vida de esta pareja tan atenta a inscribir su respuesta cotidiana en el compromiso con sus hijos y en el crecimiento espiritual de cada unode ellos. Pasarán por momentos muy dolorosos en su vida pero su fe, llena de paz, humilde , ardiente y enraizada en la Iglesia les permitirá aceptarlos en paz.Llena de inmenso amor filial, Teresita no vacila en escribir al abate Bellière dos meses antes de su muerte :
" Dios me dio un padre y una madre más dignos del cielo que de la tierra. Pidieron al Señor que les diera muchos hijos y que los tomara para sí. Su deseo fue escuchado: cuatro angelitos volaron al cielo y las cinco hijas que quedaron en la arena tomaron por esposo a Jesús ".

¡Estamos en buena compañía!

Texto de Mons. Pedro PICAN, obispo de Bayeux y Lisieux


Dieu Notre Père, je te rends grâce pour Louis et Zélie Martin.

martes, 25 de noviembre de 2008

HIJOS : Paulina


Notas cronológicas de la vida de SOR INÉS DE JESÚS -Paulina-

07.09.1861 : Nacimiento de Paulina, segunda hija de los Martin.
08.09.1861 : Bautizo en la iglesia de Saint-Pierre de Montsort.
10.1868 : Paulina y María entran como pensionistas en la Visitación de Le Mans, donde está su tía, Sor María Dosithée.
02.07.1874 : Paulina hace su primera comunión en la capilla de la Visitación. Sueña que será visitandina.
1875 : Al terminar María sus estudios, Paulina se queda sola en el pensionado. Correspondencia regular entre Celia Martin y Paulina.
01.08.1877 : Paulina deja el pensionado de la Visitación.
28.08.1877 : Después de la muerte de la Sra Martin, Teresa decide : "Mi mamá será Paulina!"
16.02.1882 : En la catedral de S. Pedro, en la capilla de Ntra Sra del Carmen, Paulina siente la vocación de entrar en el Carmelo.
02.10.1882 : Paulina entra en el Carmelo de Lisieux y toma el nombre de Sor Inés de Jesús.
06.04.1883 : Paulina pronuncia sus votos perpetuos en las manos de la fundadora del Carmelo de Lisieux, M. Genoveva de Santa Teresa..
08.05.1884 : Pauline prononce ses voeux perpétuels entre les mains de la Fondatrice du Carmel de Lisieux, Mère Geneviève de Sainte-Thérèse.
20.02.1893 : Es elegida priora por primera vez. El 21 de marzo de 1896 será sustituida por M. María de Gonzaga.
Invierno 1894 : Ordena a Teresa escribir sus recuerdos de infancia.
junio 1897 : Propone a M. María de Gonzaga, editar los escritos de Teresa.
19-20 octubre 1898 : Publicación de "Historia de un alma". A ella se debe gran parte de la preparación del libro.
1902 : M. Inés vuelve a ser priora.
1909 : En el momento en el que se prepara el Proceso de Teresa, Sor Inés de Jesús es reelegida priora.
1923 : Pío XI la confirma priora de por vida. M Inés dedicará toda su vida a difundir la vida de Teresa y su doctrina en el mundo.
07.06.1944 : Los bombardeos devastan Lisieux. El superior de la Misión de Francia pide a la M. Priora que las Carmelitas abandonen el monasterio y se refugien en la Cripta de la Basílica..
27.08.1944 : Después de ochenta días vuelven al Carmelo que no ha sufrido las consecuencias de los bombardeos, milagrosamente.
01.1949 : Sufre una congestión pulmonar.
28.07.1951 : Muere a la edad de 90 años.
01.08.1951 : Solemnes exequias bajo la presidencia de Mons. Picaud, Obispo de Bayeux y Lisieux.
En alabanza de Cristo, amen!

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Un ejemplo de Familia


«Sí, la civilización del amor es posible, no es una utopía. Pero sólo es posible si volvemos constantemente y con fervor nuestro rostro hacia Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, del que toda paternidad toma el nombre en los cielos y en la tierra (Ef 3, 14-15), de quien procede toda familia humana» (Juan Pablo II, Carta a las familias, 2 de febrero de 1994, nº15). Así pues, la civilización del amor nace y se desarrolla en la familia.

No obstante, «los ataques contra la institución de la familia se repiten desde hace tiempo. Se trata de agresiones tan peligrosas e insidiosas que menosprecian el valor insustituible de la familia basada en el matrimonio» (Juan Pablo II, 4 de junio de 1999). Pero, «el hecho de nacer y de ser educados en un hogar formado por unos padres unidos en una fiel alianza, resulta de gran importancia para los hijos» (Ibíd.).

El matrimonio es la alianza por la que «el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole» (Codex Iuris Canonici, 1055, § 1). Respetar esa unión es «de una enorme trascendencia» para la continuidad del género humano, para el desarrollo personal y destino eterno de cada uno de los miembros de la familia, para la dignidad, estabilidad, paz y prosperidad de la misma familia y de toda la humana sociedad» (Vaticano II, Gaudium et spes, 48).

Por eso la Iglesia defiende con energía la identidad del matrimonio y de la familia. Por ese motivo propone el ejemplo de los «bondadosos esposos Luis y Celia, padres de Santa Teresa de Lisieux», cuyas virtudes heroicas fueron reconocidas por el Papa Juan Pablo II el 26 de marzo de 1994.

martes, 18 de noviembre de 2008

HIJOS : Leonia, sus ultimos dias


A principios de 1941, sor Francisca Teresa abandona su celda para ir a la enfermería, escribiendo esto a sus hermanas:

«Me voy a la eternidad, ¡qué felicidad!... Lo único que tengo sano son los ojos, el corazón y la cabeza, gracias a Dios, pero todo puede tomarlo, porque todo es de Él. Todo lo dejo, incluso mi pequeña y pobre inteligencia».

Durante la noche del 16 al 17 de junio, abandona apaciblemente este mundo en presencia de su superiora, la madre María Inés Debon, que la bendice y la besa de parte de sus hermanas.

En el transcurso de sus 78 años de vida, de los cuales pasó 43 en la Visitación, Leonia conoció multitud de pruebas: sentimientos de inferioridad, fracasos, tinieblas, sufrimientos físicos, tentaciones interiores de rebelión...

Pero aquella niña "inadaptada" de la que nada humanamente se podía esperar se convirtió, mediante la poderosa acción del Espíritu Santo, en una "santa". Todavía recientemente, la madre María Inés Debon, su última superiora, daba testimonio de su bondad, de la sencillez y del recogimiento voluntario de aquella niña difícil de Alençon que llegó a ser, con su esfuerzo y por la gracia de Dios, una consumada salesa.

Esa transformación moral es uno de los éxitos más hermosos del "caminito" de Santa Teresa del Niño Jesús, para quien la santidad es una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños entre los brazos de Dios, conscientes de nuestra debilidad y confiados hasta la intrepidez en su bondad de Padre

(cf. Novissima verba, 3 de agosto de 1897).

A partir de la muerte de sor Francisca Teresa, se propagó rápidamente un impulso de simpatía universal hacia ella. Procedentes de todas las partes del mundo, llegan a la Visitación de Caen peticiones de intercesión, así como agradecimientos por gracias recibidas.

La que tantas preocupaciones causó a sus padres se ha convertido en el recurso de quienes tienen dificultades a la hora de educar a sus hijos.

«¡Oh, Señor!, escribía sor Francisca Teresa, poca brillantez has puesto en mi vida; haz que, como tú, me dedique a los valores auténticos, despreciando los valores humanos, para estimar y desear solamente lo absoluto, lo eterno, el amor de Dios a fuerza de esperanza».

Estas palabras están inspiradas en el libro de la Imitación de Cristo, que ella leía con frecuencia:

«Señor y Dios mío, tengo por gran beneficio tuyo no poseer muchos de esos dones de apariencia y que son motivo de alabanzas y de admiración por parte de los hombres. Y así, al considerar uno su indigencia y su abyección, lejos de sentirse abatido, lejos de sentir pena alguna o tristeza, más bien siente dulce consuelo y gran alegría; porque tú, Dios mío, elegiste a los pobres y humildes y a los desheredados de este mundo para que fueran familiares y domésticos tuyos»

Toda la vida de humildad de sor Francisca Teresa
está presente en esas pocas palabras.

lunes, 17 de noviembre de 2008

HIJOS : Leonia


El 28 de enero de 1899, Leonia ingresa definitivamente en la Visitación de Caen, a la edad de 35 años.

Toma el hábito religioso el 30 de junio de 1899, recibiendo el nombre de sor Francisca Teresa. Las recomendaciones de San Francisco de Sales están presentes en su pensamiento:

«Practiquemos esas pequeñas virtudes propias de nuestra pequeñez: la paciencia, el auxilio al prójimo, el servicio, la humildad, la dulzura, la afabilidad, la tolerancia de nuestra imperfección...

Porque no son nuestras grandes obras lo que agrada a Dios, sino el amor con que las realizamos».

La salud de sor Francisca Teresa sigue siendo muy delicada, de tal modo que las erupciones de eczema le cubren en ocasiones todo el cuerpo.

Un día escribe: «El eczema me reviste de un cilicio desde la cabeza hasta los pies, con picores que me impiden conciliar el sueño, y si por desgracia me rasco, aunque sea un poco, siento verdaderas quemazones. Creo que me ocurriría lo mismo si estuviera en el purgatorio, así que ofrezco mis sufrimientos por todas las grandes causas que afectan especialmente al corazón de nuestro Pontífice y Padre bienamado (el Papa). Todos esos deseos de apostolado me ayudan, finalmente, a ser generosa».

Sufre, además, de constantes migrañas, de dermatosis en el cuero cabelludo, de uñeros, de frecuentes crisis intestinales, de reumatismo, etc.

En 1930, sor Francisca Teresa está muy grave y recibe los últimos sacramentos. «La enferma está verdaderamente en manos de Dios, y salgo totalmente edificado de la conversación que he mantenido con ella», escribe monseñor Suhard, por entonces arzobispo del lugar.

Pero, poquito a poco, consigue reponerse.

Escribe lo siguiente a Celina:

«Ya no consigo aclimatarme a esta triste tierra. Todo me resulta fastidioso y lleno de hastío; reza por esta pobre cobarde, pues en realidad es pura cobardía no querer sufrir por Dios, agraviado hoy más que nunca... Me aferro tanto como puedo a su voluntad, que amo y deseo por encima de todo, pero todos mis pobres esfuerzos resultan infructuosos y me dejan a menudo en un sufrimiento indecible».

No obstante, aquellos padecimientos van acompañados de profundas alegrías. ¡Qué enorme sorpresa cuando se entera de que están canonizando a Teresa!, y escribe: «Teresa era muy buena, ¡pero hasta el punto de canonizarla...!».

El 29 de abril de 1923, el Papa Pío XI la proclama solemnemente beata. Más tarde, el 17 de mayo de 1925, se produce la canonización. Para las grandiosas ceremonias de aquel día, se ha invitado a Roma a las cuatro hermanas Martin, pero las cuatro prefieren el silencio y la discreción del claustro.

«Soy mucho más feliz aquí que estando en Roma, escribe sor Francisca Teresa, prefiero estar en último lugar... Lo más conveniente es el silencio... Pero todo eso, gracias a Dios, lejos de deslumbrarme, me sigue produciendo nostalgia del Cielo»

sábado, 15 de noviembre de 2008

CELIA


Celia, hija del fin del siglo XIX, heredera de su época

Segunda hija de Isidoro Guerin y de Luisa-Juana Macé, Acelia María Guerin (siempre se la llamará Celia) nació el 23 de diciembre de 1831 en Gandelain , que pertenecia a Saint Denis sur Sarthon, en el Orne donde su padre, antiguo soldado del imperio, se había alistado en la gendarmería.

Fue bautizada al día siguiente de su nacimiento en la Iglesia de Saint Denis sur Sarthon . Una hermana, dos años mayor que ella, fue religiosa en laVisitación de Mans con el nombre de Sor María Dositea. Diez años después nació el único hermano, Isidoro, que fue el niño mimado de la familia.

Ella misma en una carta a su hermano define su infancia y juventud como : "tristes como una mortaja, pues si mi madre te mimaba, para mí, tú lo sabes, era demasiado severa ; era muy buena pero no sabía darme cariño, así que sufrí mucho. "

Esta educación marcará su carácter, su manera muy (demasiado ?) escrupulosa de vivir su espiritualidad .


Celia, mujer activa, directora de empresa, comprometida con la justicia…

Después de terminar sus estudios en el convento de la Adoración Perpetua , calle Lancrel, en Alençon, se sintió llamada a la vida religiosa pero, ante la negativa de la superiora, se orientó hacia la formación profesional iniciándose con gran éxito en la fabricación del famoso encaje de Alençon. Hacia finales de 1853 se instaló como " fabricante de encaje de Alençon " en la calle San Blas, número 36 y dio trabajo a domicilio a unas encajeras. La calidad de su trabajo hizo que su taller alcanzara mucha fama . Las relaciones que tuvo con su personal laboral, al que decía era preciso amar como a los miembros de su propia familia, con los vecinos y conocidos, nos la muestra siempre dispuesta a combatir las injusticias y a sostener a las personas que tenían necesidad. La doctrina evangélica conduce sus acciones.

Celia, amante esposa

En el mes de abril de 1858, Celia Guerin se cruza en el puente San Leonardo con un joven cuyo porte le impresiona…Es el relojero Luis Martin. Tres meses más tarde, el 12 de julio de 1858 , tuvo lugar el matrimonio civil a las diez de la noche y, dos horas más tarde, ya 13 de julio y en la intimidad, se celebró el matrimonio religioso en la iglesia de Nuestra Señora bajo la presidencia del abate Hurel , párroco de San Leonardo. El amor que sentía por su marido se puede ver en sus cartas : " Tu mujer que te ama más que a su vida " , "Te abrazo tanto como te amo ". Y esto no son sólo palabras: su más grande alegría fue estar juntos y compartir la vida cotidiana bajo la mirada de Dios.


Celia madre gozosa y probada

Celia experimentará alegrías y sufrimientos al ritmo en el que tienen lugar los nacimientos y las muertes en la familia . Así podemos leer en su correspondencia : " Amo a los niños con locura, he nacido para tenerlos… ", Luego, después del nacimiento de Teresita, su última hija : "He sufrido mucho en mi vida ". La educación de sus hijas mobiliza toda la energía de su corazón. La confianza era el alma de esta educación. Deseaba lo mejor para sus hijos… que fueran santos !
Esto no le impide organizar fiestas, juegos…La familia sabe divertirse.


Celia, enferma pero llena de confianza

Desde 1865 un ganglio en el seno derecho que degenerará en un cancer traerá mucho sufrimiento a Celia. " Si Dios quiere curarme, estaré muy contenta pues, en el fondo de mi corazón, deseo vivir ; lo que me cuesta es dejar a mi marido y a mis hijas. Pero, por otra parte, me digo : si no me curo es que, quizá, será más útil que yo me vaya ".

El 28 de agosto de 1877 a las 12, 30 de la noche, rodeada de su marido y de su hermano, Celia entregó su alma a Dios.

Dejemos a Teresita las últimas líneas:
"De mamá me gustaba la sonrisa, la mirada profunda que parecia decir:" La eternidad me llena de alegría y me atrae. Quiero ir al cielo a ver a Dios".

viernes, 14 de noviembre de 2008

LUIS


En bsusca de un ideal

Luis Martin nació en Burdeos el 1823. Hijo de militar, sus primeros años de vida estarán marcados por la mobilidad familiar. Después, la familia se instaló en Alençon donde Luis comenzará el periodo escolar.

Aprendió relojería en Rennes, Estrasburgo y París. Estos años fueron muy importantes porque en ellos sintió el deseo de consagrarse a Dios en el monasterio del gran San Bernardo.Su dificultad para dominar el latín, le obligó a renunciar a este proyecto.
Abrió una relojería-joyería el 1850 en la calle Puente Nuevo de Alençon.

Hasta su matrimonio en 1858, repartió su tiempo entre su trabajo, el dedicado al ocio-sobre todo a la caza- la meditación y el encuentro con los demás. Participó en el círculo Vital Romet, que reunía una docena de jóvenes cristianos alrededor del abate Hurel y descubrió una forma de compromiso social en el marco de las conferencias de San Vicente de Paul.


Tiempo de matrimonio

Su madre, que no se resignaba a verlo soltero, le habló de Celia Guérin con la que aprendía el arte del encaje. Su primer encuentro en el puente sobre el río Sarthe fue determinante. Se casaron un mes más tarde, el 12 de julio de 1858, a las 22h en el ayuntamiento de Alençon y el 13 , a media noche, según costumbre de aquella época, en la Iglesia de Nuestra Señora.


Su vida conyugal durará 19 años

Estará marcada por
-un proyecto de vivir la continencia en el matrimonio.
-después, por tener hijos, nueve, de los que sólo cinco sobrevivieron .


La correspondencia de la señora Martin revela el profundo amor que unió a la pareja.

Ella también describe su vida cotidiana :
-la participación de Luis en la educación de las niñas…
-su elección profesional al renunciar a su trabajo para ayudar a su esposa en la dirección de la empresa de encaje que había creado
-la fe profunda que anima a la familia y hace que se preocupe por todos los que la rodean
-las repercusiones de la vida social y religiosa de la época (fin del Segundo Imperio y nacimiento de la Tercera República…)
-y, en fin, la larga y dolorosa prueba del cáncer que llevará a la señora Martin a la tumba el de agosto de 1877, a los 46 años.


Tiempo de renunciamiento

Entonces comenzó para Luis el tiempo de viudedad y decidió ir a vivir a Lisieux, cerca de los Guerin, su familia política .

Algunas cartas de este época nos lo muestran como un padre atento con cada una de sus hijas y preparado para aceptar sus proyectos de vida religiosa .
Después de la entrada de Teresa en el Carmelo, comenzó para él, el 1888, la prueba de la enfermedad que le llevará al Buen Salvador de Caen
Durante periodos de mejora , se ocupó de los enfermos que le rodeaban
Paralizado, volvió con su familia en el seno de la cual murió el 29 de julio de 1894. Tenía 71 años.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

EL MILAGRO ...


Louis Martin y Marie-Celie Guerin de Martin, los padres de Santa Teresa de Lisieux, perdieron a cuatro de sus nueve hijos cuando aún eran niños. Tal vez por eso, para muchos resulta un gesto de Dios que el milagro que permitirá su beatificación como esposos sea la curación de un recién nacido italiano que presentaba un mortal problema congénito.

El niño del milagro es Pietro Schiliro, nacido en Milán el 25 de mayo de 2002. Pietro es el quinto hijo de Walter y Adele Schiliro. Tras el parto presentó graves dificultades para respirar, que obligaron a los médicos a practicar terapias de reanimación. El niño presentó, según el parte médico, una "malformación congénita caracterizada por una grave subversión de estructura pulmonar". En la práctica el pequeño Pietro era incapaz de respirar y según la ciencia, nunca podría hacerlo.

Los médicos desahuciaron al niño y ante su inminente muerte, los bautizaron el 3 de junio de ese año. Ese día, por sugerencia del sacerdote carmelita Antonio Sangalli, Walter y Adele comenzaron una novena a los padres de Santa Teresa, invitaron a amigos y conocidos a sumarse a esta oración.

Con el correr de los días muchas personas se sumaron a la cruzada de oración por Pietro. El 29 de junio, cuando Walter y Adele llegaron al hospital en Monza preparados para el desenlace, los médicos les informaron que Pietro estaba mejorando. En unos días se curó por completo y el 27 de julio regresó a casa.

¡GLORIA A DIOS!

martes, 11 de noviembre de 2008

Y Dios vió que era muy bueno....


Acompañada de su hermana mayor, Celia Guerin va una tarde a la casa de las Hermanas de la Caridad en Alengon y solicita de la Superiora ser admitida en su comunidad, pues Dios le ha dado grandísimos deseos de trabajar en las misiones. La Superiora la escucha sonriente y le dice: «Su vocación es para el mundo, Dios la quiere para formar una familia.»

Nunca hubiera Celia esperada esta salida, pero comprende que Dios le ha hablado por boca de la Superiora, y al ver que, pocos meses después, su hermana mayor es admitida como religiosa en el Convento de la Visitación, exclama: «Dios mío, ya que Tú no me quieres por esposa, como a mi hermana, para CUMPLIR TU SANTÍSIMA VOLUNTAD me casaré. Concédeme, al menos, que tenga muchos hijos y que todos ellos a Ti sean consagrados.»


Corría el año 1823. Un soldado muy cristiano, que había servido en los ejércitos de Napoleón el Grande, acababa de tener de su esposa, en Burdeos, un hermoso niño, a quien pusieron en el bautismo el nombre de Luis José Estanislao.

El capitán Martín, arrodillado, dio gracias a Dios «rezando la oración del Padrenuestro», pues tenía aquel valiente soldado una devoción grandísima por la oración dominical.

El capitán Martín, acostumbrado a repetir desde el fondo de su corazón y con toda sinceridad «Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo», daba gracias a Dios por aquel hijo que le había concedido, y se lo consagraba, para que un día fuese misionero.

Han pasado veinte años. El joven Luis Martín, llevado de su amor a la oración, sube una mañana las encumbradas cimas del Gran San Bernardo y llama a la puerta de la histórica Abadía. El Prior le acoge afablemente y le escucha con atención; pero en lugar de abrirle los brazos al punto de recibirlo en la comunidad, como el joven pretendía, le aconseja que vuelva a su hogar, al que retorna Luis, repitiendo con humildad la oración que rezaba su padre: «Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.»



Sucedió, pues, que el 13 de julio de 1858 fueron unidos en santo matrimonio, en la iglesia de Notre Dame, en Alengon, Celia Guerin con Luis Martín. Aquellas dos vocaciones frustradas dieron resultado el matrimonio de dos seres cuyo mayor deseo era EL DE TENER UN HIJO MISIONERO...

Y así, empezaron a pedir a Dios, con toda el alma, que les diera un hijo que pudiera salvar muchas almas. Y asi fue!

GLORIA A DIOS!!!

viernes, 7 de noviembre de 2008

El Papá de Louis


Pedro Martin, fue el abuelo de Teresita
y el papá de Luis -a quien vemos en la foto-.

Se desposo con la segunda hija del Capitan Boureau , Maria Ana Fanie de 18 años,
su boda se celebro el 7 de abril de 1818, de este matrimonio nacieron 5 hijos:

Pedro , que moriria joven en un naufragio, Maria , fallecida a los 26 años, Luis , predestinado a dar al mundo a Santa Teresita del niño Jesus, Fanny que se ausento de la tierra a los 27, y Sofia muerta a los 9 años.

martes, 4 de noviembre de 2008

Cuando Zelie volvió a La Patria...


En la noche del 26 de agosto de 1877, Luis Martín se dirigio a la iglesia de “Nuestra Señora” en busca de un sacerdote y el mismo quizo escoltar el bendito sacramento.

La familia entera se encontraba reunida alrededor del lecho de muerte de Celia. Sus corazones latían en una misma oración. Teresa recuerda: “La ceremonia de los santos óleos esta profundamente impresa en mi alma. Aún recuerdo el lugar exacto donde me encontraba junto a Celina. Estábamos alienadas de acuerdo a nuestra edad. Papá se encontraba ahí también, sollozando.”

El sacramento fue suministrado mientras la paciente sufría silenciosamente. La Sra. Martín cayó entonces en una especie de coma. Ella estaba destruida, sus piernas y brazos se habían hinchado, imposible mover su cuerpo, imposible hacer que ella oyera algo. Fue necesario interpretar sus pensamientos leyendo los apenas perceptibles movimientos de sus labios. No obstante, sus ojos aún hablaban. Cuando, al día siguiente convocados por una carta de su hija María, el Señor y la Señora Guérin (hermano y cuñada de Celia) entraron a su habitación, ella los recibió con una sonrisa y estrecho en sus brazos durante largo tiempo a su cuñada dirigiéndole una mirada profunda como diciéndole que en ella colocaba sus esperanzas y su gratitud.

Después, ella tuvo una hemorragia. Era la madrugada del martes 28 de agosto de 1877, exactamente 30 minutos después de la media noche, después de una corta agonía, la Sra. Martín murió serenamente.

Inmediatamente, avisaron a las hijas mayores quienes fueron tranquilizadas por la monja enfermera, quien habia dejado a la Sra. Martin a las 9:00 de la mañana. Paulina, quien se había refugiado en una pequeña habitación en el jardin arriba de la lavandería, se dirigió bañada en llanto a las dos pequeñas (Celina y Teresa) aunque tampoco quería interrumpir sus sueños. Ella aún tardo en darles la triste noticia hasta bien entrada la mañana.

El Sr. Martín llevó a Teresa al lecho de muerte de su madre. Ella cuenta la escena: “Papá me llevó en brazos y me dijo: ven a besar a tu pobre mamita por última vez. Sin decir una sola palabra, puse mis labios en la frente fría de mi querida madre.

sábado, 1 de noviembre de 2008

LOUIS



Don Luís Martín su padre, nació en Burdeos en 1823, fue educado en una academia militar, luego quiso ser religioso y se fue a un monasterio llamado Gran San Bernardo situado en los Alpes, lamentablemente no fue aceptado al sacerdocio por no saber latín, luego de esto, aprendio relojería y joyería para mudarse a Alerçon y trabajar con sus padres ya que tenian un negocio propio, esto sucedió en 1850.

Don Luís era de temperameto tranquilo, jamás abrió la relojeria un domingo, éste día lo entregaba como sacrificio al Señor asistiendo a Misa, sus momentos de descanso lo utilizaba en la pesca y caza que eran su entretenimiento preferido.

A los 34 años permanecía soltero, compro una casa la cual disfrutaba con la lectura, la meditación y la jardinería, llevando a su mamá a una preocupación por tal situación pues no se le veía intenciones de matrimonio.

viernes, 31 de octubre de 2008

ZELIE



María Celia Guérin su madre, nace en 1831, el padre de ella, Isidoro, fue militar en el ejercito de Napoleón, mientras que su mamá era una campesina ruda, esto llevó a que Celia no fuera feliz en su niñez.

Celia era inteligente y tenia aptitudes para la escritura, quizo ser religiosa, pero le hicieron cambiar de idea, esto le llevo a aprender tejido, y lo hacía tan bien que a la edad de 20 años ya tenia un taller propio, ella era una mujer piadosa y con muy poca edad contráe cancer, así, a los 46 años fallece, esto fue el 28 de agosto de 1877 en la madrugada cuando Teresa tenia 3 años de edad.

Don Luís y Celia contrajeron matrimonio el 13 de julio de 1858, Celia contaba con 26 años y apenas tenian tres meses conociendose. Algo interesante es que fue en el año que hubieron las apariciones de la Santisíma Virgen en Lourdes, también se propusieron vivir como hermanos, pero poco tiempo después (10 meses) el confesor de ambos les recomendo traer buenos hijos al mundo.

De ésta unión nacieron 9 hijos, 7 mujeres y 2 varones; estos últimos y 2 de las mujeres morirían pequeños y las otras 5 mujeres se convertirían en religiosas.

jueves, 30 de octubre de 2008

LA MUSSE


Castillo cercano a Evreux donde fallecio en 1894 el Sr.Louis,padre de Teresita.

Habia sido construido por la señora Augusta David (pariente de Celina Guerin tia de Tere) sobre las ruinas de un antiguo castillo señorial, y ampliamente restaurado en 1863.

A la muerte de su dueña fue legado a las señoras Guerin y Maudelonde, de ahñi que en el pasacen temporadas de reposo ambas familias, especialmente Celina con su esposo Isidoro Guerin y sus hijas, que a su vez invitaban siempre a Celina y Leonia, asi como al Señor Luis Martin durante su ultima enfermedad, los años 1893 y 1894.

En la Musse fallecio éste, el 29 de julio de 1894.

Teresita no conocio la Musse.

Pero el ambiente del castillo enmarca gran parte de su correspondencia epistolar con Celina.